Hay cuentos de hadas que terminan cuándo los malos ganan.
Todos los cuentos empiezan con un "érase una vez..." y todos sabemos lo que viene a continuación.
Porque los cuentos que nosotros nos sabemos tienen todos un final feliz.
Nos enseñan que todo acaba bien. Que en todos los cuentos se acaba comiendo perdices.
Pero hay cuentos de hadas dónde los malos ganan.
Da igual lo bien que empiece la historia, lo bonito que sea el principio.
Da igual guardar recuerdos cómo preciados, al final pesarán más los que guardes malos.
Hay cuentos de hadas dónde el mal gana. Dónde no hay un príncipe, hay un monstruo. Dónde en lugar de fantasía hay engaño.
Hay cuentos de hadas que acaban con lágrimas en la almohada.
Hay cuentos de hadas dónde se pierde todo.
Hay cuentos de hadas dónde la lucha es ir cediendo.
Hay cuentos de hadas dónde si se pierde se deja un pedazo de uno mismo para que los malos lo ganen.
Hay cuentos de hadas que acaban siendo la peor pesadilla que vives.
Pero son cuentos de hadas, porque todo empezó una vez... En un lugar...
Al principio todo fue hermoso y perfecto.
Pero no se superaron los defectos.
Y el cuento de hadas acaba mal, aunque hay cuentos que acaban en lápida.
Al menos hay cuentos de hadas llenos de monstruos donde queda alguien para contarlo.
Dónde aunque el mal gane y las pesadillas se vuelvan parte del día a día hay alguien que lo cuenta.
Hay cuentos de hadas sin finales felices.
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