Pregúntate si te importa.
Pregúntate por qué.
Y ahora párate a pensar.
No te importa.
No haces nada que diga que sí.
No es dónde dejas tu esfuerzo.
No es dónde dejas tu preocupación.
Pregúntate por qué.
Pregúntate para qué decir que sí... si ya no importa.
Ya no merece la pena.
Ya no hay pilar que no se haya derrumbado.
Ya no hay por qué quedarse si lo estás dando por terminado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario