lunes, 27 de mayo de 2019

130907

#130907

Cuándo llueve, las lágrimas ya no se reflejan en la arena; cuándo el viento sopla fuerte, ya no se oyen los llantos que gimotean tu nombre. Cuándo el silencio lo envuelve todo en su fino manto, sólo se oyen dos palabras: 'te quiero'.
Y anochece, y cuándo anochece, es tan sólo tu reflejo aquel que alumbran las estrellas; es cuándo todo está oscuro, cuándo absolutamente todo oscurece, al cerrar los ojos, cuando se forma ésa imagen: tu rostro. Y entonces, sólo se oye el 'tic-tac' del reloj susurrando: 'te echo de menos'.
Por éso sé, que cuándo todos vayan al frío invierno a visitar tu tumba, yo lloraré en silencio en tu antigüo cuarto. Cuándo pase el tiempo, y llegue el verano, yo te seguiré recordando. Cuando todos se reúnan en el calor veraniego de ésa casa y piensen en ti, yo soñaré nuestros recuerdos.
Y cuándo los años vayan pasando, y tu rostro ya no esté en mis sueños, te juro que jamás podré olvidarlo.
Y cuándo nadie pueda recordarte, yo te seguiré recordando.
Y por mucho que avance el tiempo, mi recuerdo sólo irá aumentando, porque es cierto: te echo y de menos y... te quiero.

Y por cómo eras, sé que cuándo mire las estrellas tú estarás entre ellas, que vigilas, velando desde cada una de ellas.
Y cuándo amanezca, sabré que cada rayo de sol es cada uno de los momentos felices que hemos pasado al lado.
Y cuándo llueva, pensaré en todas las lágrimas que has derramado y han conseguido hacerte feliz.

Y al final, cuándo todo acabe, sé que tú me estarás esperando. Y verás entonces que jamás te he olvidado: porque cada vez que cierro los ojos puedo ver tu rostro,
                porque cuándo todo está en silencio, aún consigo oír tu risa en la lejanía,
                porque cuándo estoy sola, todavía consigo notar ínfimamente el dorso de tu mano acariciando mi mejilla,
                porque cuándo me paro y me concedo un minuto para escuchar el latido de mi corazón, sé que el tuyo late conmigo, en el recuerdo.

Así que por siempre y para siempre,
       hasta que la luz se apague,
       hasta que el silencio lo invada todo,
       hasta que ya no exista movimiento,
       hasta que mi corazón deje de latir,
                                             tú vivirás conmigo.

              Tú vivirás mientras yo respire, porque una parte de mí se ha ido contigo; pero a cambio, una parte de ti se ha quedado conmigo.
Por éso no voy a decir adiós, porque aún estás aquí. Porque aunque ahora no te vea, algún día volveremos a vernos.

            Porque cuando llega la consciencia, llega el recuerdo.
             
                  El sentimiento inmortal.

Y si inmortal es el sentimiento, y grande es el recuerdo; jamás perderán fuerza las palabras "te quiero".

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