viernes, 31 de mayo de 2019

Cómo no dejarse ir

Cuánta locura encerraba todo aquello... Pero ¿cómo no dejarse ir con lo bien que sabían sus labios?

lunes, 27 de mayo de 2019

130907

#130907

Cuándo llueve, las lágrimas ya no se reflejan en la arena; cuándo el viento sopla fuerte, ya no se oyen los llantos que gimotean tu nombre. Cuándo el silencio lo envuelve todo en su fino manto, sólo se oyen dos palabras: 'te quiero'.
Y anochece, y cuándo anochece, es tan sólo tu reflejo aquel que alumbran las estrellas; es cuándo todo está oscuro, cuándo absolutamente todo oscurece, al cerrar los ojos, cuando se forma ésa imagen: tu rostro. Y entonces, sólo se oye el 'tic-tac' del reloj susurrando: 'te echo de menos'.
Por éso sé, que cuándo todos vayan al frío invierno a visitar tu tumba, yo lloraré en silencio en tu antigüo cuarto. Cuándo pase el tiempo, y llegue el verano, yo te seguiré recordando. Cuando todos se reúnan en el calor veraniego de ésa casa y piensen en ti, yo soñaré nuestros recuerdos.
Y cuándo los años vayan pasando, y tu rostro ya no esté en mis sueños, te juro que jamás podré olvidarlo.
Y cuándo nadie pueda recordarte, yo te seguiré recordando.
Y por mucho que avance el tiempo, mi recuerdo sólo irá aumentando, porque es cierto: te echo y de menos y... te quiero.

Y por cómo eras, sé que cuándo mire las estrellas tú estarás entre ellas, que vigilas, velando desde cada una de ellas.
Y cuándo amanezca, sabré que cada rayo de sol es cada uno de los momentos felices que hemos pasado al lado.
Y cuándo llueva, pensaré en todas las lágrimas que has derramado y han conseguido hacerte feliz.

Y al final, cuándo todo acabe, sé que tú me estarás esperando. Y verás entonces que jamás te he olvidado: porque cada vez que cierro los ojos puedo ver tu rostro,
                porque cuándo todo está en silencio, aún consigo oír tu risa en la lejanía,
                porque cuándo estoy sola, todavía consigo notar ínfimamente el dorso de tu mano acariciando mi mejilla,
                porque cuándo me paro y me concedo un minuto para escuchar el latido de mi corazón, sé que el tuyo late conmigo, en el recuerdo.

Así que por siempre y para siempre,
       hasta que la luz se apague,
       hasta que el silencio lo invada todo,
       hasta que ya no exista movimiento,
       hasta que mi corazón deje de latir,
                                             tú vivirás conmigo.

              Tú vivirás mientras yo respire, porque una parte de mí se ha ido contigo; pero a cambio, una parte de ti se ha quedado conmigo.
Por éso no voy a decir adiós, porque aún estás aquí. Porque aunque ahora no te vea, algún día volveremos a vernos.

            Porque cuando llega la consciencia, llega el recuerdo.
             
                  El sentimiento inmortal.

Y si inmortal es el sentimiento, y grande es el recuerdo; jamás perderán fuerza las palabras "te quiero".

Cuento número 3004:. Fragmento. (Cuentos para no dormir)

#CuentosParaNoDormir


Fragmento: 3004

Se dice que la noche hace que todo lo que sientes aumente exponencialmente.
Notas más el frío, la ausencia, la soledad...
Ella acababa de darse cuenta de que era así.
Miró a sus espaldas.
La cama estaba fría, pero el olor seguía allí. Se aferró a la almohada anhelando la presencia que desprendía aquél olor.
Las cosas habían cambiado mucho en tan sólo unas horas.
Su cuerpo le había dado un ultimátum. Y su mente había dado un cambio radical.
Ya no le daba vueltas a la cabeza, por mucho que ella sintiera que había hecho todo lo posible, y que la había pifiado; ya no le iba a dar vueltas.
Por mucho que uno haga, no puede cambiar el transcurso de las cosas.
Pero le echaba de menos, éso no lo podía negar.
Y aunque no podía hacer nada, se aferró a la almohada, soñando que seguía allí, a su lado, desprendiendo aquél embriagador aroma.
Y en lugar de llorar y arrepentirse, sonrió.
Sonrió porque había dado todo lo posible, y porque sabía que ahora aún podría dar más.
Sonrió, porque si volvía podría volver a olerle; y si no... Ella había amado y dado con todo su corazón.
Y sonrió, porque aún podía soñar envuelta en aquella fragancia.
Sonrió, porque aún sola, ya nada podía con ella.

Cuento número 418: Abriendo los ojos. (Cuentos para no dormir, 418)

#CuentosParaNoDormir

. 418 .

Abrir los ojos.
Abrir los ojos es una frase con numerosas connotaciones.
En éste caso, los abrió de la peor manera.
Vio las promesas sin cumplir. Vio las mentiras. Las cosas que ocultaba.
Vio la decepción de ver cuán poco importaba en la vida de ésa persona que consideraba tan especial.
Le hizo ver que prefería mirar la belleza de otras personas en lugar de la suya, cuándo le consideraba su persona... Y nunca le miraba realmente. Pero sí miraba a otras.
Nunca se tomaba el tiempo para responderle un mensaje, pero si los de otras personas.
No era capaz de jugársela, de ir a por todas.
Su persona especial... No le consideraba especial. Ni si quiera para responder un mensaje en tres horas. Ni si quiera para sacarle una sonrisa.
Su persona especial no estaba hecha a su medida.
Así que abrió los ojos, aireó la cama y cerró el capítulo olvidando lo que había leído.
Simplemente era alguien más en su vida.

Cuento número 518: Lo curioso del miedo (Cuentos para no dormir,518)

#CuentosParaNoDormir

   . 518 .

Lo curioso del miedo.

Lo curioso del miedo es lo mucho que puede hacer en una persona.
Una persona llevada al límite de su miedo, suele revelar su verdadero ser.
Algunos son crueles,otros cobardes... Pero unos pocos, unos pocos se vuelven valientes.
La mayoría de la gente observa el miedo cómo algo negativo,dañino,perjudicial.
Pero los valientes usan el miedo para cambiar su vida, su forma de ver las cosas.
Los valientes afrontan el miedo, y si hace falta se sermonean y autocritican para cambiar,para superarlo.

Lo curioso del miedo es que hace que algunas personas, aquéllas que son realmente fuertes (aún por muy pequeñitas que sean), aquéllas realmente valientes luchen.
Hace que cambien su punto de vista hasta encontrar una solución, y superan su miedo. No sin dejar de respetarlo.
Pero lo superan, y brillan. Brillan porque son más fuertes y libres que nunca.

Pensamiento número 2: Déjate llevar

Déjate llevar.

Lo que tenga que pasar va a pasar.
Tú sólo hazlo lo mejor que puedas.

Olvida lo que te hace mal, lo que daña tu cabeza.
Céntrate en ser feliz, en hacerte feliz.

A veces, las dudas y los celos nos pueden. Pero... De qué valen?
Si realmente hay una traición, sufres daño, sales mal parado... Iba a pasar por mucho que hubieras hecho algo.
Porque nadie tiene que dañar a nadie, y si te dañan no deberías perder tu tiempo en devolver el golpe. Porque nadie que no seas tú merece quitar tu sonrisa de tu rostro.
Porque todo tiene un ciclo.

Y tu ciclo consiste en ser feliz.
Deja de preocuparte por nimiedades, deja fluír las cosas. Deja que tu única preocupación sea hacerte sonreír a ti.
Deja que sólo te preocupes de ser feliz.

Tú sólo hazlo lo mejor que puedas.
No hagas daño a nadie, pero no dejes de cuidarte a ti.
Sólo da lo mejor de ti, sólo busca sonreír.

.
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#N.

Cuento número final: Un cuento de hadas sin final feliz.

Hay cuentos de hadas que terminan cuándo los malos ganan.

Todos los cuentos empiezan con un "érase una vez..." y todos sabemos lo que viene a continuación.
Porque los cuentos que nosotros nos sabemos tienen todos un final feliz.
Nos enseñan que todo acaba bien. Que en todos los cuentos se acaba comiendo perdices.

Pero hay cuentos de hadas dónde los malos ganan.
Da igual lo bien que empiece la historia, lo bonito que sea el principio.
Da igual guardar recuerdos cómo preciados, al final pesarán más los que guardes malos.

Hay cuentos de hadas dónde el mal gana. Dónde no hay un príncipe, hay un monstruo. Dónde en lugar de fantasía hay engaño.
Hay cuentos de hadas que acaban con lágrimas en la almohada.

Hay cuentos de hadas dónde se pierde todo.
Hay cuentos de hadas dónde la lucha es ir cediendo.
Hay cuentos de hadas dónde si se pierde se deja un pedazo de uno mismo para que los malos lo ganen.
Hay cuentos de hadas que acaban siendo la peor pesadilla que vives.

Pero son cuentos de hadas, porque todo empezó una vez... En un lugar...
Al principio todo fue hermoso y perfecto.
Pero no se superaron los defectos.
Y el cuento de hadas acaba mal, aunque hay cuentos que acaban en lápida.

Al menos hay cuentos de hadas llenos de monstruos donde queda alguien para contarlo.
Dónde aunque el mal gane y las pesadillas se vuelvan parte del día a día hay alguien que lo cuenta.

Hay cuentos de hadas sin finales felices.

Cuento número 11: Etiquetas

Las etiquetas no establecen las definiciones correctas. No porque la mayoría las tenga por correctas implica que lleguen a serlo.
Por ejemplo:

Dependencia...la mayoría de connotaciones que refieren a ésta palabra son, sin lugar a dudas, negativas.

Cuando somos jóvenes, aquí en nuestra más tierna adolescencia, sólo soñamos con la INdependecia. Cuando somos trabajadores, soñamos con un mañana en el que NO dependamos de un trabajo que nos garantice un por vivir.
Cuando nos sentimos, a causa de nuestros problemas, débiles por un momento; no queremos depender de nadie para salir adelante, queremos salir adelante SOLOS sin ayuda de nadie.

Pero nadie se ha parado a pensar todas las connotaciones positivas que ello implica. Ser dependiente no significa necesariamente ser débil, pues la grandeza no vale de nada si nadie te acompaña en el camino; y una amistad sincera se basa en apoyarse en todo.

Ser dependiente significa haber depositado tal confianza en otra persona, que se hace necesario recurrir a ésta. Y son ésos momentos los que fortalecen una relación.

Pues no en vano son las personas que conocen todo de nosotros, hasta nuestros más oscuros secretos, las que nos permiten ser libres, ser nosotros mismos.

Y es cuándo dejamos de ser nosotros mismos cuándo llega el momento en el que nos miramos al espejo, y no reconocemos a la persona que hay en el fondo.

No merece la pena reafirmar la independencia si con ello dejamos que nuestro propio ser se pierda.

Con todo ésto pretendo decir que no siempre ser independiente es bueno, y ser dependiente requiere una connotación negativa.

Pretendo decir que no vale la pena luchar por una absurda etiqueta pero sí por un ideal.

Pretendo decir que jamás renunciéis a quienes sois, que sigáis vuestro camino y luchéis por vuestras creencias, más allá de connotaciones y etiquetas; sólo por el simple placer de reconoceros en el espejo, de ser sinceros...de ser libres.

Personas que brillan

Hay personas que son especiales y que hacen que, al estar junto a ellas, tú puedas sentirte especial.

Son aquellas personas con las que puedes hablar de todo, de nada, o simplemente respirar junto a ellas por la mañana o bien entrada la madrugada.

Son personas que se hacen necesarias porque hacen nuestra vida un poco menos fría, porque hacen que cualquier instante valga la pena.

Hay personas que nacen con un brillo especial, y otras que brillan mucho más cuándo llegan a tu vida. Hay personas que te hacen brillar a ti cuándo llegan. Y entonces, sólo entonces, te das cuenta de que el mundo no es tan feo, y que no quieres que se vayan.

Carta número 8: El humo del cigarro.

Inhaló del humo del cigarro.
Inhalando menos calor del que desprendía su cuerpo.
Estaba satisfecha.
Jadeaba.
Pero no podía dejar de sonreír.
Las mejores noches, pensó, son aquellas dónde acabas exahusto en la cama, inhalando el humo de un cigarro, piel con piel con la persona que quieres al lado.

Carta número 7: Quiero perder el control... contigo.

A la mierda las formalidades y los buenos modales.
Tú sabes que quiero perder el control contigo. Sabes que deseo besarte tan fuerte que nuestros labios necesitarán un respiro para recuperar el color. Sabes que quiero morder tus hombros mientras me aferro a tu cuerpo y tú sientes el mío. Sabes que el mirarnos a los ojos alocará más las cosas y sabes que lo haremos a propósito, para dejar que ese lado animal se desate.
Sabes que me deseas, sé que te deseo. ¿Por qué esperar?

Cuento número 22: Miedo.

El miedo es otra forma de saber que sigues vivo.
El miedo es normal, coherente. Proviene del instinto de supervivencia.
Pero paraliza.
Se clava dejándote ahí, quieto, aterrado de dar un paso más.

El miedo nos encadena, nos llena y nos invade cada milímetro de nuestro ser, sólo para dejarnos indefensos.
Agónicos, con nudos en la garganta, temiendo rompernos en mil pedazos.
Pero si conseguimos oponer resistencia, movernos aún encadenados y aterrorizados, es ahí cuándo nos hacemos libres.

Cómo decía Eleanor Roosvelt : <Ganas fuerza, coraje y confianza en cada experiencia en la que te paras a mirar al miedo a la cara. Eres capaz de decirte a ti mismo, “he vivido este horror. Puedo controlar lo siguiente que venga”. Debes hacer lo que crees que no puedes hacer.>

Cuento número 21: Suéltalo.

Tenía miedo de soltarlo.

Pero lo soltó.

El miedo se quedó a su lado, pero al menos aligeró el peso que cargaba para continuar el camino que le quedaba.

Cuento número 25:. ¿Punto y final, o punto y coma?

Pregúntate si te importa.
Pregúntate por qué.
Y ahora párate a pensar.
No te importa.
No haces nada que diga que sí.
No es dónde dejas tu esfuerzo.
No es dónde dejas tu preocupación.
Pregúntate por qué.
Pregúntate para qué decir que sí... si ya no importa.
Ya no merece la pena.
Ya no hay pilar que no se haya derrumbado.
Ya no hay por qué quedarse si lo estás dando por terminado.


Cuento número 27: LIBRE

Si pensabas que iba a echarte de menos... Te equivocaste.
No puedo decir que te he olvidado, pero puedo decir que no te necesito, no te echo de menos.
Por fin puedo pasar una tarde sin miedo a abrir la boca, sin miedo a sonreír.
Puedo hablar con quién quiera y decir lo que quiera.
Puedo hacer lo que quiera. Sin controles, sin miedo.
Porque aunque un día pensé que la soledad era la jaula,hoy me doy cuenta de que no hay mayor libertad que quererse y preocuparse primero por uno mismo.
Hoy por fin puedo decir que soy libre, que puedo volver a sonreír.

Cuento número 28: Alzar las alas

A veces llegamos a ése punto de no poder más. De llegar a ése instante en el que nuestro cerebro, nuestro pecho, nuestras piernas... Todo nuestro ser va a reventar.
Sentimos las palpitaciones de nuestro pulso acelerado por la incapacidad y la frustración que rodean nuestra vida cómo enredadera enreda una pared. Nos agobiamos.
Queremos gritar. Pero no hay sonido alguno.
Y es porque en el fondo sabemos que gritar no valdrá de nada, que llorar no ayudará a vaciar el peso que cargamos a las espaldas.
Cada cuál tiene su cruz, sus problemas.
Por éso sabemos que nadie puede sacarnos nuestras castañas del fuego.
Por éso nos levantamos, nos lamemos las heridas y seguimos adelante.
Porque gritar y llorar no valdrá de nada, pero luchar es la forma en la que podremos volver a alzar nuestras alas.

Cuento número 30: Dolor

El dolor es algo que se acumula.
Que se anuda en la garganta y que forma una montaña en el alma. Hasta que la destroza.
Hasta que nos rompe por dentro.
El dolor es algo que te enseña a vivir, pero que te mata cuándo ya llevas demasiado.

Carta número 6: Quiero un amor de "ésos"

Quiero un amor de ésos que se ven a distancia.
De ésos dónde la gente mira desde fuera y piensa 'cuánto deben de quererse'.
Quiero un amor de ésos dónde no hagan falta regalos pero siempre sobren los detalles. Notas,besos,caricias,palabras...
Quiero un amor de ésos dónde haya mil fotos, aunque sólo tres vayan a las redes sociales.
Quiero un amor de ésos dónde las discusiones acaben en un lo siento que se pierda en mil besos.
Quiero un amor de ésos que hacen que cada día sea especial. De ésos que dicen que cada día aprecias,quieres y cuidas más.
Quiero un amor de ésos que no terminan un día sin una sonrisa.
Quiero un amor que me haga sentir bonita, que no necesite recordarme que me quiere porque lo demuestre.
Quiero un amor de ésos dónde ya no hay secretos,ni vergüenza. Dónde sobran las sonrisas y dónde la confianza se deposita.
Quiero un amor de ésos que dicen que no se marchita.
Un amor de ésos quiero, un amor de ésos que envejecen juntos, sentados en el porche y sonriendo.

Cuento número 1920: La vida es bella

"La vida a veces duele, a veces cansa, a veces hiere.
Ésta no es perfecta, no es coherente, no es fácil, no es eterna.
Pero a pesar de todo, la vida es bella."

Hay momentos en la vida que son depresivos, algunos dirían que son momentos de 'bajón', en las cuáles sientes que no puedes más.

Te ahoga hasta el hecho de pensar en levantarte de la cama.
Te ahoga el hecho de pensar en dormir, porque al día siguiente será un día igual de pésimo que el anterior.
Te supera el hecho de ver dónde estás y dónde querrías estar a éstas alturas. El hecho de que las cosas no salgan cómo esperabas en ninguno de los aspectos de tu vida.
Te exaspera pensar en todo lo que querías lograr y en lo que has fallado, o tal vez ni si quiera has intentado.
Te frustra ver que las cosas y personas que te rodean tampoco pueden llegar a entenderte, y hasta pueden hacerte daño y ni si quiera se dan cuenta. Y en éstos momentos depresivos duele, y duele tanto que el enfado acaba siendo contigo mismo. Ni si quiera puedes hablarlo con la otra persona, porque contra quién más frustración sientes es contra ti.

Encima luego está el hecho de mirar alrededor, que parece que en ésos momentos sólo podemos ver lo que está en mejor posición de la que nos hallamos. Parece que a todos les va bien, menos a ti.
Parece que hasta mirar hacia la época de tus padres te hace sentir de menos, ellos a éstas alturas ya tenían el doble de vida asentada que tú.

Y entonces piensas que seguro que eres la única persona que realmente se siente tan perdida y enfadada consigo misma. Que seguramente el resto no se sienta así.
¿Pero te cuento un secreto? Todos nos sentimos así.
Todos estamos frustrados porque en realidad a día de hoy a penas nadie tiene el futuro asegurado.
Todos estamos peor de lo que aparentamos y todos tenemos ésos días depresivos.
¿Y sabes por qué? Porque la vida es una mierda. Lo es porque nosotros hemos elegido y permitido que así sea.
Y si nosotros somos quiénes empecemos a levantarnos para que éso cambie, ojalá así sea y seamos el inicio del cambio, pero no lo veremos.
¿Y sabes qué más? Da igual, da igual que hayamos hecho de la vida una mierda, porque aún así la vida es bella.

Porque siempre habrá un amigo que nos invite a una cerveza y nos saque una sonrisa mientras cae la tarde. Porque siempre habrá una tarde de sol y alguien que te acompañe a resetear a la playa.
Porque siempre habrá alguien que haga un lugar y un momento especial, aunque el resto del día haya sido un fiasco.

Y es por éso y sólo por éso que vivir vale la pena, y que un día sin sonreír es un día perdido. Porque querido amigo, la vida es bella.

Histeria, alguna parte de la novela...

"Llaman caos a la belleza de mi creación. Llaman aberración a mi obra de arte.
Miran una vez para ver lo justo, no ven más allá para alcanzar la belleza.
¿No ven la perfección de mi pequeño caos?
Deberían saber que en la belleza hay caos, y que el caos es belleza.
Todo, absolutamente todo tiene su belleza, el problema es que no todos saben verla. Pero la ausencia de pruebas no prueba la ausencia.
Ésta será mi mayor obra, no en vano se dice que el éxito es obtener lo que se desea y disfrutar lo que se obtiene. "

HISTERIA fragmento.

Fragmento de Histeria

"Vi pálidos reyes, y también reinas. Pálidos guerreros, pálidos todos como la muerte.

Todos, por su naturaleza de hombre, frágiles. Frágiles y capaces de nuestra carne.
Todos indefensas piezas del juego al que yo juego sobre mi tablero de cuadros de Noches y Días ; aquí y allí puedo mover, acorralar y dar muerte. "


Cuento número Infanfil : Polvo de hadas

"Las hadas son la progenie de demonios y ángeles; con la belleza de los ángeles y la malevolencia de los demonios.
Un hada puede hacerte danzar hasta que mueras con las piernas convertidas en muñones, engañarte para que te des un baño a medianoche y arrastrarte bajo el agua hasta que te estallen los pulmones, llenarte los ojos con polvo de hadas hasta que te los arranques de cuajo..."

Cuento número 31: Heridas, cicatrices.

'¿Qué significa? Hoy no sales de mi cabeza... ¿Qué coño implica? '
Ella no paraba de darle vueltas. No podía echarle de menos. Pero hoy era uno de ésos días en los que tampoco parecía poder odiarle.
Cada golpe se marcó en ella a fuego, cada lágrima derramada se volvió una cicatriz incurable, cada daño hizo brechas en su corazón. Y hoy, no podía dejar de pensar en él.
Él había mentido, había sido la persona más cruel, fría y vacía que había visto en su vida.
Pero... Sabía mentir muy bien. Tanto que ella se enamoró perdidamente, y que fue tarde cuándo vio la verdad.
Pero ahora sabía la verdad... Y aún así, no podía dejar de pensar en él. ¿Qué coño significaba aquello?

Cuento número 32: Dudas

Cuándo se siembra la duda, es que algo no termina de ir bien.
Quizás sea cosa del tiempo, quizás un delirio o quizás una triste realidad.
No terminas de sentirte bien, querido, apreciado.  Ves cómo la sonrisa que antes se te dedicaba solamente a ti, ahora se le dedica a otras personas. Ves que el tiempo que se te regalaba, ahora se merma en pos de regalarlo fuera. Ves cómo ni si quiera te mira a ti, prefiere mirar lo que hay por ahí.
Y entonces aparece la duda. El malestar.
Entonces ya no quieres seguir adelante,pero tienes miedo de decirlo.
Y la duda crece,  no desaparece.

Cuento número 34: Mirando atrás

Y es cierto que cada vez se veía el futuro más negro,
Cada vez aquello que creía verdadero se volvía más incierto
Se hartó de sus falsas promesas que "rendían apoyo"
Y huyó pensando:"Viviré sin nadie al lado, pero sin mentiras al menos"
Estaba harta de dudar cuando le decía "te quiero"
Estaba harta de aguantar todos los golpes,gritos, el daño..
Le dio igual tratarla cómo una mierda.
Se justificaba diciendo que era suya, que le quería.
No soportaba que hablasen de ella ni como le miraban
Pero la culpa siempre recaía sobre ella, cómo si ella lo buscara
El miedo no dejaba que abriese la boca, salían si no sus demonios.
Le dió igual volverse loco con ella quinientas veces
Con su hermana una y ya fue más que suficiente
No puedo decir cómo logró ponerle un punto final
Pero sí que nunca nadie le había tratado tan mal
Se creyó con derecho a hacerlo, a dañarle
Rompía cosas en casa, ni si quiera se relajaba en la calle
Tenía derecho a hacerlo,y asi fue que era habitual que gritase.
Ella no pudo hacer nada para que dejase de pasarle
Él decía que era porque la quería,
pero éso no es lo que le recuerdan sus pesadillas.
Podía coger y gritarle delante de personas que no son ni sus amigos
Podía armarla delante de desconocidos
Pero siempre merecía su perdón
él sólo lo hacía por amor.
Tonta e ingenua chiquilla, pasaste de ser su reina a ser su propiedad
A aguantar golpes,desprecios e insultos, porque creías que en el fondo te volvería a amar.
Pero volvía a empezar todo desde el principio.
De nuevo salieron los gritos.
De nuevo contra la pared la ponía
Y la zorra que no habrá la boca, porque era todo porque la quería
No tenía derecho a decir una sola palabra
Todo éso era porque ella le importaba, así que la callaba
Y si no ... ya había bronca en casa
Ahora las malas palabras eran siempre contra su novia
Daba igual mientras él fuera feliz con su historia
Él decía que pensaba en ellos cómo un nosotros.
Sus temblorosas manos decían lo contrario
Ya le había puesto fin y seguía con miedo y llorando.
A él siempre le dió igual todo.
Ahora lo veía, nunca la quiso.
Todo lo que aguantó fue porque sólo ella lo quiso.
Pero aunque sus pesadillas y temblorosas manos seguían dando guerra...
ella aprendió de lo ocurrido y salió con una sonrisa bien puesta.

Cuento número 40: El anhelo del amor.

Puede que las sábanas no tengan tu presencia, pero no por ello notas ausencia, te tengo presente, en cada milímetro de mi piel, de mi mente.
Te acaricio en cada suspiro, te beso en cada pestañeo, te susurro te quiero en cada latido.
Te amo, grita mi ser enamorado.
Te sueño, imagino que no te importa aunque estés lejos.
Te miro, ahí dormido, en la distancia, tranquilo.
Te miro, soñar con un vuelo alto, con un futuro cogidos de la mano.
Te beso, primero en la frente para que tus pesadillas se alejen.
Te beso, luego en la mirada para que puedas alzar tus alas.
Te beso, después en cada moflete para que no notes mi falta entre tus brazos seguros y fuertes.
Te beso, por último en los labios para que sientas lo que siento y sepas que te amo.

Carta número 5: Me gustas.

Le gustaba.
Aunque doliera,aunque no pudiera bajar la guardia, aunque no pudiera confiar y abandonarse.
Le gustaba.

Le gustaba más que el olor de gofres o churros por la mañana.  Más que el sabor de la libertad de las vacaciones. Más incluso que soñar.

Definitivamente le gustaba.

No podía dejar de pensar en cómo su mirada, acompañada de ésa sonrisa ligera, le hacían perder el norte.
No dejaba de añorar cómo se marcaban sus dedos en sus muslos, en sus caderas.

Sólo podía pensar en su olor empapando la habitación, pegándosele al pelo,a la piel.

Realmente sólo quería que le agarrase, marcando sus dedos en su piel mientras la besaba, con ésos labios tan suaves, ésos besos tan lentos de los que costaba despegarse, ése aliento que sabía a libertad y a magia.

Sí,  definitivamente le gustaba.

#Buuu

Cuento número 1211: Desahogo

Las pesadillas tienen nombre, tienen cara.
Los miedos tienen razones, tienen motivos.
Las letras sólo son el desahogo de pensamientos que aún están vivos,encerrados en alguna parte de nosotros mismos.
Son la ruta de escape para la vorágine que azota nuestra mente.
Son el orden que necesitamos para llegar a buen puerto.
Son el amparo que necesitamos cuándo estamos perdidos.
Porque las pesadillas se acaban cambiando por sueños aunque sigan teniendo nombre y cara.
Porque los miedos se superan, aunque sigan estando presentes las razones y motivos.
Y para éso sirven nuestras palabras para ayudarnos a lograrlo por nosotros mismos.

Cuento número 44: Sueños, anhelos.

Lentos suspiros marcaban sus pasos por el mundo de los sueños.
Dormía, sin saber que le observaban.
Sin saber que estaban más cerca de lo que habían estado en sus propios sueños.
Dormía, plácidamente, en calma... sin saber que fuera le miraban, temiendo la peor de las pesadillas.

A veces, los sueños son el único momento de tranquilidad, de felicidad.
A veces podemos atesorarlos fuera.
En aquél momento dormía, feliz. Mientras quién le observaba dejaba caer una lágrima, caliente y salada, resbalando por su mejilla.

#Nightmares.

Carta número 4: Un beso en la frente.

Le dijo "Si supiera lo que necesitas para ser feliz, ya te lo hubiera traído".
Y lo dijo así, sin pensarlo, cómo un niño que comenta una obviedad.
Sin saber que lo único que necesitaba para ser feliz era él.
Pero era él entero,todo.
No sólo una parte, no solo la parte que elegía  compartir.
Quería que él estuviera orgulloso de ella, que la mirase cómo miraba un buen coche, un partido de fútbol... quería maravillarle cómo veía que le maravillaban pequeñas cosas.
Quería que quisiera un futuro con ella. Que no tuviera miedo a decirle al mundo que estaban juntos. Que no tuviera miedo de decírselo a ella.
Quería que hicieran cosas juntos, aunque algunas no le gustasen mucho a alguno de los dos.
Quería un millón de fotos en mil sitios, o simplemente haciendo el tonto en casa.
Quería un sin fin de momentos y sonrisas con él.

Porque en realidad todo lo que necesitaba para ser feliz lo tenía delante, diciéndole éso al oído. Sin saber que sólo necesitaba abrirse más a ella, hablar de sus sentimientos,sus pensamientos, sus planes de futuro... sin saber que todo era tan fácil cómo estúpidos detalles con una nota,una foto o una tarde haciendo el tonto.

Sin saber que realmente lo único que necesitaba para sentirse realmente feliz es que él fuera feliz con ella, que él pudiera hablar y ser él mismo con ella.
Sin saber que él era lo que le hacía feliz.

Pero ella no dijo nada.
Se quedó todo en sus pensamientos. En el callado silencio del anhelo.
Quizá por miedo,quizá por vergüenza.
Pero no supo dar respuesta.

Entonces el le besó la frente y ella pidió su deseo.

Y ahí en el sellado de un beso se quedó guardado el anhelo,en secreto.

#CuentosParaNoDormir #LoQueEscondeElSilencio
#Secretos

Cuento número 47: El amor es una "Puta"

El amor es, a veces (y con perdón de la palabra), muy 'puta'.
Y no lo digo por la forma en la que tiene de tratarnos, si no por la forma en que nosotros lo tratamos a él.
A veces, vendemos nuestro amor al mejor postor con tal de no sentirnos sólos, o tal vez... porque tenemos miedo de enfrentarnos a nosotros mismos.
A veces, compramos el amor. Porque no sabemos bien qué hacer con él, o simplemente porque no sabemos ganarnoslo.
A veces incluso lo usamos como arma para chantajear o atar a otra persona.
Otras veces, lo regalamos. Desperdiciándolo con quién no merece la pena.
Otras simplemente lo tiramos, pensando que no vale nada cuándo vale tanto como el tiempo.
Pero casi siempre, casi siempre le tratamos así porque somos incapaces de hacer otra cosa que no sea sucumbir. Sucumbir a ésos escasos momentos de placer y de felicidad. Como si en ello se fuera todo, callando lo que en realidad queremos decir para sentir amor y felicidad.
Como si los besos y las caricias fueran suficientes para paliar los secretos que guarda el silencio.

Cuento número 54321: Tiempo de descuento.

Poco a poco, el tiempo acaba definiendo también las relaciones.
A veces éstas se distancian o se acaban por el tiempo,no por causas internas.
El tiempo a veces establece una cuenta atrás un final.
Hoy,he visto que cada vez nos queda menos tiempo.
Menos tiempo de seguir atrasando planes, porque al final no los haremos nunca.
Menos tiempo para reír, bailar, llorar y discutir.
Menos tiempo de disfrutar de la gente a la que quieres.
Menos tiempo de vivir.

Pero hoy, también lo vi.
Vi que se acababa nuestro tiempo, y que simplemente estamos en el tiempo de descuento.
Supongo que nos quedará mucho por decir, a mí al menos.
Supongo que quedarán muchos besos y muchas risas por compartir. Al menos deseo creerlo.
Pero ha llegado el tiempo de descuento.
Y va tocando prepararse para decir adiós.

Y así es cómo hoy se sembró la duda.
Porque aunque duela ya no queda otra opción.

Carta número 60: Sed de Él

Aquélla necesidad de él era incontrolable. Tenía sed de él.
Aunque realmente no sabía a dónde iba todo aquéllo... Quería dejarse ir a él.
Una vez más empezó ése inocente juego de cosquillas, dónde se llenaban uno a otro de sonrisas y caricias disfrazadas. Y entonces se miraron, por un efímero instante se paró el mundo, sus miradas se cruzaban a cámara lenta, sus labios fueron involuntariamente al encuentro de los de él. Y se besaron, despacio, saboreándose, acariciándose con su aliento.
Y la calma se volvió urgencia.
Se empezaron a acariciar, a fundirse uno en el otro. Se besaban, se rasgaban uno a otro la espalda, pidiendo que el otro se pegase más. Parecía que si se separaban se morían.
La urgencia de los besos hizo un silencio en el ambiente, decorado por los jadeos entrecortados.
Cuánto más pegados estaban, más deseaba ella no separarse,y encima él era sólo suyo.  Le quería,ella era suya,sólo suya.

Un ligero batir de alas.

Cuento número 48: Rodeado de gente

RODEADO DE GENTE

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Lo peor de estar con alguien no son las discusiones, es sentirte sólo con ésa persona. Es sentirte desplazado y pensar "Qué hago aquí? "

Pasa en todos los contextos sociales, grupos de clase, de amigos, familia, pareja...

Cada vez se hace más evidente y más difícil de obviar.
Cada vez te importa menos.

Tal vez ya no sepas qué significa que algo te importe. Tal vez ya no quieras saberlo para que no duela. Y sin embargo al pensarlo se te han humedecido los ojos.
Porque sabes que es verdad, que aunque casi siempre de igual... si lo piensas duele.

Porque nadie quiere verse ni sentirse sólo, y menos estando rodeado de gente.

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#CuentosParaNoDormir
#LoQueEscondeElSilencio

Cuento número 49: Por qué

Supuso que no tenía sentido darle tantas vueltas. Pero lo necesitaba.
Necesitaba entender por qué.
Necesitaba saberlo.
'Pero hay heridas que aún cerradas, dejan cicatriz, y ésta a veces escuece. ' pensó.
Supuso que sería la marca que llevaría consigo toda la vida. Su propia marca de Caín. Y ya nadie iba a ayudarle a que dejase de picar. Principalmente porque no pensaba dejar que nadie se acercase tanto.
Ya no.

Quizás nunca entendería aquél por qué, pero nunca tendría que volver a hacerse aquella pregunta. Ya no.

#Heridas #2013

Cuento número 52: Vístete una sonrisa en los días grises.

Sale el sol, excepto en mi ventana.
El mundo dibuja sonrisas, excepto en mi cara.
Hay días que sería mejor seguir soñando.
Pero hay que salir de la cama.

Así que te levantas, te arreglas para verte tú más bonita, o para ver más bonita la vida.
Te maquillas una enorme sonrisa, aunque sea sólo para contagiarla y no la sientas.
Te pones la chaqueta y coges las llaves.
Sin ganas, pero sales a la calle.

Sonríes a todo el que te mira, nunca sabes si ése esfuerzo les alegrará el día. Puede que tu sonrisa sea pintada, pero igual consigues que otros la dibujen en su cara.
Porque incluso sin ganas, el mundo se merece una cara amable.
Porque no sabes si los demás también se sentirán mal. No sabes si ellos también tienen un mal día, así que aunque no tengas ganas... les regalas una sonrisa.

Porque puede que no tengas ganas, pero aún sin ganas...sonríes con la cabeza alta.
El mundo hoy para ti no tiene sol, pero tal vez tu sonrisa haga que brille el sol en el día gris de otra persona.
Porque sabes que es un mal día, que se acabará en cuánto te metas en la cama.
Mañana será otro día y tal vez sea real tu sonrisa y puedas contagiar mucha más alegría.
Pero si no... si sigue el día gris, volverás a areglarte y a pintar una sonrisa.
No cuesta nada alegrarle a los demás un poco el día.


Cuento número 53: Qué bonito

Qué bonito sería levantarte y verte guapa. Así sin maquillaje, despeinada.

Qué bonito debe ser verse hermosa incluso hecha desastre... qué bonito...

Cuento número 1000: Un mundo mejor...

Hay que aprender que nadie es menos que nadie.
Que unos somos más listos,otros más fuertes y otros simplemente nos escondemos a nosotros mismos.
Hay que aprender a respetar que te digan algo negativo, a no tomarlo como un ataque, a estar tranquilo.
Hay que aprender a sonreír,  a respirar, a intentar entender a los demás.
Hay que aprender de los errores que cometemos por el camino, que no siempre nuestro destino es el que elegimos.
Hay que aprender que batallas merecen ser luchadas, hay que aprender cuándo tirar la toalla.
Hay que aprender que la familia te toca al azar, pero que los amigos son la familia con la que has elegido caminar.
Hay que aprender a tender una mano cuándo alguien lo necesita, a escuhar las críticas para hacerlas constructivas.
Hay que aprender que no sabemos a ciencia cierta lo que pasa en las vidas ajenas, que cada uno ve las cosas a su manera.
Así que regala sonrisas, ayuda a quién lo necesita.
No todos lo merecen, quizás ni lo agradecen.
Pero si todos ponemos nuestro granito de arena, la vida será más bonita, más sencilla, más amena.

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#N.

Cuento número 63: Vendas en los ojos...

Nunca te ha pasado que...¿te sientes la persona más ilusa del mundo?
Que parece que te gusta ponerte vendas en los ojos, que hagas lo que hagas siempre hay alguien capaz de traspasar tus barreras, ganarse tu confianza y apuñalarte por la espalda.

Parece que la gente ha puesto de moda mentir. Que para ser como los demás tienes que engañar, faltar al respeto y hacer daño.
Parece que el mundo se ha vuelto del revés, y que lo que antes eran valores ahora se han vuelto pecados.

Parece que la sencillez está en jugar con las personas, en hacerlas sentir de menos.
Parece que el truco está en faltar a la verdad y dejar que las personas que decimos querer se sientan mal.

Me siento una ilusa.
Espero no ser la única.


Carta número 3: A salvo

Me dijo "agárrate, que hay baches en las curvas"
Así que me sujeté a su mano, y perdí el camino de la cordura. Conservé algo de bravura, pero a su lado... sólo quería ser dulzura... porque de su mano, ahora al fin me sentía segura.
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#Buuuu

Cuento número 65: Abrázame y no me sueltes nunca.

La luz estaba apagada. La casa en silencio, totalmente oscura.
La quietud que envolvía la negrura de la casa era inquietante.
Entonces se adentró a la oscuridad.
Sus pasos retumbaban en el suelo de mármol desgastado. Sus suelas marcaban el ritmo del contenedor al batirse por el viento.
Llegó a habitación. Las cortinas y las persianas estaban cerradas.
No se veía nada. Pero se oía una baja respiración jadeante.
Entonces la vio.
Allí, agazapada contra una esquina entre la mesa y la ventana.
Agarrándose las rodillas entre los brazos y temblando cómo si tuviera frío.
Estaba helada y pálida.
Pero no era frío. Era presa del pánico.
No dijo nada, pero fue a sentarse a su lado y apoyarse en su regazo,en el pequeño hueco entre su barriga y sus muslos.
Ella lo abrazó, acarició su suave pelaje y acompaso su respiración a la suya.
Fue calmandose.
Lo abrazó más fuerte y pensó "abrazame y no me sueltes nunca".

#ATYCTC #LDG

<Texto dedicado a mi mejor amigo,mi nakama, mi sonrisa. A mi bebé, Luffy D.Gan>

Cuento número 10: Tropiezos...

Dijo "nunca más" cómo aquél cuervo azabache del poema de Poe.
Pero cuál ser humano cedió.
Repitió el tropiezo allí justo dónde más daño se había hecho al tropezar.
Al caer encontró la pesada piedra que le había hecho caer.
La cogió y llevó para recordarse aquella caída.  Sin saber que el peso de llevarla era lo que le hacía caer continuamente en el camino.
Pero ya le había cogido cariño a aquélla piedra que consideraba su talismán.
Aún viendo que caía por su causa,se aferraba a ella aunque en la caída le rajase los brazos.


Cuento número 66: Caos

No es el mundo el que está roto. Está rota mi visión del mundo.
No es el corazón que se ha partido, es la persona la que nunca ha estado completa.

Cuento número 67: Nakamas.

Los amigos se cuentan con los dedos de una mano, yo he perdido tantos que he dejado de contarlos sin embargo, sé muy bien quién me queda al lado, quién me respalda,me cubre las espaldas y quién se resguarda a mis espaldas con una sonrisa falsa.
Son muchos los fallos y escasos los aciertos pero aquellos que están ahí saben q los quiero, q lo intento cada día, q alguno tropiezo me caigo, pero a pesar de todo me levanto a luchar con una sonrisa como el primer día.
Muchos quisieron borrarla, otros lo consiguieron. Otros incluso me apuñalaron por la espalda. He dado la cara por gente a la que cara era lo que le sobraba.
Pero he aprendido a las malas, q quien te quiere te falla pero te sigue cubriendo las espaldas, hacer por enmendarse y pedir perdón dejando las cosas claras, no te la hace por detrás para reírse en tu cara.
He aprendido que son muchas las máscaras, las conveniencias y las sonrisas falsas, pero son aquellos que te levantan los que merecen llamarse "nakamas".
Llamadlo frikada, pero los libros me enseñaron a mirar más allá de la portada, lecciones morales que te enseñaban lo q importaba. Y al final con los años aprendes a las malas, q no todos las amistades acaban hermanadas.
Me sobran conocidos, me llegan los colegas, pero a los q llamo amigos... ésos, son la familia que me queda, la de fuera. Son la familia que he elegido,son aquellos q se merecen mi tiempo y mi cariño.
Porque pocos son los que llamo amigos, pero si te lo llamo créeme, ya formas parte de mi destino.

#LadyWriter

#Reflexiones #VersionesDeUnRapsoda

Cuento número 61: Insomnio

Insomnio.

Indomable el rumbo que toma la mente en ésos instantes.
Instantes de incertidumbre que calan hasta lo más hondo de tus pensamientos.
Incertidumbre.
Insignia clara grabada en la cara de aquellos que mantienen la Guardia vigilia de su almohada.
Incontables intentos de acallar las voces que nos quitan el sueño.
Insistentes las lágrimas que recorren un rostro cansado.
Innumerables los daños por los que el corazón ha pasado.

Insomnio.

Incoherente instante de fatiga dónde anhelas el sueño y tu mente no calla.
Ilusiones perdidas,sueños rotos,emociones terribles y dolores de alma.
Incongruencias de la vida y desgracias.
Insomnio, son los pensamientos que definen porqué insistes en quedarte.
Insisto en qué estoy bien,y tú demuestras que intento fingirlo y no puedo.
Intento estarlo, pero duele demasiado.
Ilógico sería negarlo,si no ahora querido insomnio,compañero de alcoba,no estarías a mi lado.
Idiota he sido creyendo que con un par de lloros me habría pasado.
Ilusa,por creer. Inocente por perdonar. Imbécil por luchar.
Insomnio cuánto me demuestras cuándo llegas y me haces pensar.
Ilusiones vacías, humo que se desvanecia.
Insomnio,ilusa de mí por pensar que el dolor y las dudas pasarían que ésta noche no estarías.

Insomnio,ésta noche tengo de nuevo el placer de tu compañía.