Cuándo se siembra la duda, es que algo no termina de ir bien.
Quizás sea cosa del tiempo, quizás un delirio o quizás una triste realidad.
No terminas de sentirte bien, querido, apreciado. Ves cómo la sonrisa que antes se te dedicaba solamente a ti, ahora se le dedica a otras personas. Ves que el tiempo que se te regalaba, ahora se merma en pos de regalarlo fuera. Ves cómo ni si quiera te mira a ti, prefiere mirar lo que hay por ahí.
Y entonces aparece la duda. El malestar.
Entonces ya no quieres seguir adelante,pero tienes miedo de decirlo.
Y la duda crece, no desaparece.
No hay comentarios:
Publicar un comentario