Cuándo llueve, las lágrimas ya no se reflejan en la arena; cuándo el viento sopla fuerte, ya no se oyen los llantos que gimotean tu nombre. Cuándo el silencio lo envuelve todo en su fino manto, sólo se oyen dos palabras: 'te quiero'.
Y anochece, y cuándo anochece, es tan sólo tu reflejo aquel que alumbran
las estrellas; es cuándo todo está oscuro, cuándo absolutamente todo
oscurece, al cerrar los ojos, cuando se forma ésa imagen: tu rostro. Y entonces, sólo se oye el 'tic-tac' del reloj susurrando: 'te echo de menos'.
Por éso sé, que cuándo todos vayan al frío invierno a visitar tu tumba, yo lloraré en silencio en tu antigüo cuarto. Cuándo pase el tiempo, y llegue el verano, yo te seguiré recordando. Cuando todos se reúnan en el calor veraniego de ésa casa y piensen en ti, yo soñaré nuestros recuerdos.
Y cuándo los años vayan pasando, y tu rostro ya no esté en mis sueños, te juro que jamás podré olvidarlo.
Y cuándo nadie pueda recordarte, yo te seguiré recordando.
Y por mucho que avance el tiempo, mi recuerdo sólo irá aumentando, porque es cierto: te echo y de menos y... te quiero.
Y por cómo eras, sé que cuándo mire las estrellas tú estarás entre ellas, que vigilas, velando desde cada una de ellas.
Y cuándo amanezca, sabré que cada rayo de sol es cada uno de los momentos felices que hemos pasado al lado.
Y cuándo llueva, pensaré en todas las lágrimas que has derramado y han conseguido hacerte feliz.
Y al final, cuándo todo acabe, sé que tú me estarás esperando. Y verás entonces que jamás te he olvidado: porque cada vez que cierro los ojos puedo ver tu rostro,
porque cuándo todo está en silencio, aún consigo oír tu risa en la lejanía,
porque cuándo estoy sola, todavía consigo notar ínfimamente el dorso de tu mano acariciando mi mejilla,
porque cuándo me paro y me concedo un minuto para escuchar el latido de mi corazón, sé que el tuyo late conmigo, en el recuerdo.
Así que por siempre y para siempre,
hasta que la luz se apague,
hasta que el silencio lo invada todo,
hasta que ya no exista movimiento,
hasta que mi corazón deje de latir,
tú vivirás conmigo.
Tú vivirás mientras yo respire, porque una parte de mí se ha ido contigo; pero a cambio, una parte de ti se ha quedado conmigo.
Por éso no voy a decir adiós, porque aún estás aquí. Porque aunque ahora no te vea, algún día volveremos a vernos.
Porque cuando llega la consciencia, llega el recuerdo.
El sentimiento inmortal.
Y si inmortal es el sentimiento, y grande es el recuerdo; jamás perderán fuerza las palabras <<te quiero>>.
Por ello aquel 13 de Septiembre no dije adiós, por ello hoy tampoco podré decirlo, porque aún estás conmigo, te siento en cada uno de mis latidos.
---..---
Te quiero abuela.
Att.
N.
domingo, 16 de noviembre de 2014
sábado, 15 de noviembre de 2014
Cuento número 14: DEPENDENCIA
Dependencia...la mayoría de connotaciones que refieren a ésta palabra son, sin lugar a dudas, negativas.
Cuando somos jóvenes, aquí en nuestra más tierna adolescencia, sólo soñamos con la INdependecia. Cuando somos trabajadores, soñamos con un mañana en el que NO dependamos de un trabajo que nos garantice un por vivir.
Cuando nos sentimos, a causa de nuestros problemas, débiles por un momento; no queremos depender de nadie para salir adelante, queremos salir adelante SOLOS sin ayuda de nadie.
Pero nadie se ha parado a pensar todas las connotaciones positivas que ello implica. Ser dependiente no significa necesariamente ser débil, pues la grandeza no vale de nada si nadie te acompaña en el camino; y una amistad sincera se basa en apoyarse en todo.
Ser dependiente significa haber depositado tal confianza en otra persona, que se hace necesario recurrir a ésta. Y son ésos momentos los que fortalecen una relación.
Pues no en vano son las personas que conocen todo de nosotros, hasta nuestros más oscuros secretos, las que nos permiten ser libres, ser nosotros mismos.
Y es cuándo dejamos de ser nosotros mismos cuándo llega el momento en el que nos miramos al espejo, y no reconocemos a la persona que hay en el fondo.
No merece la pena reafirmar la independencia si con ello dejamos que nuestro propio ser se pierda.
Con todo ésto pretendo decir que no siempre ser independiente es bueno, y ser dependiente requiere una connotación negativa.
Pretendo decir que no vale la pena luchar por una absurda etiqueta pero sí por un ideal.
Pretendo decir que jamás renunciéis a quienes sois, que sigáis vuestro camino y luchéis por vuestras creencias, más allá de connotaciones y etiquetas; sólo por el simple placer de reconoceros en el espejo, de ser sinceros...de ser libres.
Cuando somos jóvenes, aquí en nuestra más tierna adolescencia, sólo soñamos con la INdependecia. Cuando somos trabajadores, soñamos con un mañana en el que NO dependamos de un trabajo que nos garantice un por vivir.
Cuando nos sentimos, a causa de nuestros problemas, débiles por un momento; no queremos depender de nadie para salir adelante, queremos salir adelante SOLOS sin ayuda de nadie.
Pero nadie se ha parado a pensar todas las connotaciones positivas que ello implica. Ser dependiente no significa necesariamente ser débil, pues la grandeza no vale de nada si nadie te acompaña en el camino; y una amistad sincera se basa en apoyarse en todo.
Ser dependiente significa haber depositado tal confianza en otra persona, que se hace necesario recurrir a ésta. Y son ésos momentos los que fortalecen una relación.
Pues no en vano son las personas que conocen todo de nosotros, hasta nuestros más oscuros secretos, las que nos permiten ser libres, ser nosotros mismos.
Y es cuándo dejamos de ser nosotros mismos cuándo llega el momento en el que nos miramos al espejo, y no reconocemos a la persona que hay en el fondo.
No merece la pena reafirmar la independencia si con ello dejamos que nuestro propio ser se pierda.
Con todo ésto pretendo decir que no siempre ser independiente es bueno, y ser dependiente requiere una connotación negativa.
Pretendo decir que no vale la pena luchar por una absurda etiqueta pero sí por un ideal.
Pretendo decir que jamás renunciéis a quienes sois, que sigáis vuestro camino y luchéis por vuestras creencias, más allá de connotaciones y etiquetas; sólo por el simple placer de reconoceros en el espejo, de ser sinceros...de ser libres.
martes, 11 de noviembre de 2014
Cuento número 36: good night rose
James Cash Penny dijo una vez :" Muéstrame un obrero con grandes sueños y en él encontrarás un hombre que
puede cambiar la historia. Muéstrame un hombre sin sueños, y en él
hallarás a un simple obrero."
Con ésto quiero decir que jamás renunciéis a perseguir un sueño, pues intentarlo y fracasar es siempre mejor opción que haberse quedado quieto y preguntarse el tiempo que te quede por vivir qué habría pasado.
Nunca renuncies a un sueño, <que el filo de tus hojas nunca se apague>; simplemente recuerda que se trata de fé y confianza, que es seguir adelante ya que una estrella es la que te lleva directo al amanecer.
Buenas noches
N.
Con ésto quiero decir que jamás renunciéis a perseguir un sueño, pues intentarlo y fracasar es siempre mejor opción que haberse quedado quieto y preguntarse el tiempo que te quede por vivir qué habría pasado.
Nunca renuncies a un sueño, <que el filo de tus hojas nunca se apague>; simplemente recuerda que se trata de fé y confianza, que es seguir adelante ya que una estrella es la que te lleva directo al amanecer.
Buenas noches
N.
Cuento número 37: A veces
A veces es fácil sentir que eres
el único del mundo que está luchando,
que está frustrado, o insatisfecho,
o quedándose atrás.
Pero ese sentimiento es mentira.
Y si aguantas, si encuentras el coraje para enfrentarte a todo otro día más algo o alguien te encontrará y hará que las cosas mejoren.
Porque todos necesitamos un poco de ayuda a veces.
Alguien que nos ayude a escuchar la música del mundo, la magia que éste esconde bajo sus tinieblas de horrores y prejuicios.Para recordarnos que no siempre será así.
Que alguien está ahí fuera.
Y que ese alguien te encontrará.
Porque a veces, de las seis mil millones, cuatrocientos setenta millones, ochocientas dieciocho mil, seiscientas setenta y una personas que hay en el mundo todo lo que necesitas es una.
De las seis mil almas que corren asustadas,que vuelven a casa, que dicen mentiras para llegar al final del día....o que simplemente están enfrentándose a la verdad y se labran su futuro. . sólo necesitas a una.
Sólo necesitas a una para ver cómo un día oscuro y desastroso se ilumina con sólo su sonrisa, sólo necesitas ésa única alma para contagiarte ésa iluminadora sonrisa. Sólo necesitas a ésa persona para levantarte cada mañana, seguir adelante y disfrutar de la efímera felicidad que esconde el día a día de la vida. Sólo una.
Pero ese sentimiento es mentira.
Y si aguantas, si encuentras el coraje para enfrentarte a todo otro día más algo o alguien te encontrará y hará que las cosas mejoren.
Porque todos necesitamos un poco de ayuda a veces.
Alguien que nos ayude a escuchar la música del mundo, la magia que éste esconde bajo sus tinieblas de horrores y prejuicios.Para recordarnos que no siempre será así.
Que alguien está ahí fuera.
Y que ese alguien te encontrará.
Porque a veces, de las seis mil millones, cuatrocientos setenta millones, ochocientas dieciocho mil, seiscientas setenta y una personas que hay en el mundo todo lo que necesitas es una.
De las seis mil almas que corren asustadas,que vuelven a casa, que dicen mentiras para llegar al final del día....o que simplemente están enfrentándose a la verdad y se labran su futuro. . sólo necesitas a una.
Sólo necesitas a una para ver cómo un día oscuro y desastroso se ilumina con sólo su sonrisa, sólo necesitas ésa única alma para contagiarte ésa iluminadora sonrisa. Sólo necesitas a ésa persona para levantarte cada mañana, seguir adelante y disfrutar de la efímera felicidad que esconde el día a día de la vida. Sólo una.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)