Los amigos se cuentan con los dedos de una mano, yo he perdido tantos que he dejado de contarlos sin embargo, sé muy bien quién me queda al lado, quién me respalda,me cubre las espaldas y quién se resguarda a mis espaldas con una sonrisa falsa.
Son muchos los fallos y escasos los aciertos pero aquellos que están ahí saben q los quiero, q lo intento cada día, q alguno tropiezo me caigo, pero a pesar de todo me levanto a luchar con una sonrisa como el primer día.
Muchos quisieron borrarla, otros lo consiguieron. Otros incluso me apuñalaron por la espalda. He dado la cara por gente a la que cara era lo que le sobraba.
Pero he aprendido a las malas, q quien te quiere te falla pero te sigue cubriendo las espaldas, hacer por enmendarse y pedir perdón dejando las cosas claras, no te la hace por detrás para reírse en tu cara.
He aprendido que son muchas las máscaras, las conveniencias y las sonrisas falsas, pero son aquellos que te levantan los que merecen llamarse "nakamas".
Llamadlo frikada, pero los libros me enseñaron a mirar más allá de la portada, lecciones morales que te enseñaban lo q importaba. Y al final con los años aprendes a las malas, q no todos las amistades acaban hermanadas.
Me sobran conocidos, me llegan los colegas, pero a los q llamo amigos... ésos, son la familia que me queda, la de fuera. Son la familia que he elegido,son aquellos q se merecen mi tiempo y mi cariño.
Porque pocos son los que llamo amigos, pero si te lo llamo créeme, ya formas parte de mi destino.
#LadyWriter
#Reflexiones #VersionesDeUnRapsoda
No hay comentarios:
Publicar un comentario