lunes, 27 de mayo de 2019

Cuento número 44: Sueños, anhelos.

Lentos suspiros marcaban sus pasos por el mundo de los sueños.
Dormía, sin saber que le observaban.
Sin saber que estaban más cerca de lo que habían estado en sus propios sueños.
Dormía, plácidamente, en calma... sin saber que fuera le miraban, temiendo la peor de las pesadillas.

A veces, los sueños son el único momento de tranquilidad, de felicidad.
A veces podemos atesorarlos fuera.
En aquél momento dormía, feliz. Mientras quién le observaba dejaba caer una lágrima, caliente y salada, resbalando por su mejilla.

#Nightmares.

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