"Noche cerrada, un manto de estrellas, luna llena.
Y entre su rostro, marchito por el peso de haber recogido sus propios pedazos, lágrimas.
Cualquiera que le viera caminar, con su aire cabizbajo y su cara envuelta en ríos de sal, hubiera pensado que era tristeza.
Y puede, que en sus momentos de soledad, se lo permitiese un instante.
Pero aquél andar, aquélla mirada envuelta en llanto, no era si no alegría.
Música en sus oídos, una lágrima por cada pensamiento alegre. "
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Cuento de nunca jamás.
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#N.
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