jueves, 5 de septiembre de 2019

Carta número 18: La antítesis de las historias fugaces

Fugaces las historias, eternos los olvidos... nos ata a la memoria de lo que un día fuimos.
Guiándonos por sueños estando aún despiertos.
Guiándonos por besos, respiración entrecortada y labios abiertos.
Guiándonos por sábanas húmedas y noches de desvelo.
Guiándonos por los roces que unen nuestros cuerpos.
Fuimos fugaces y nos volvimos eternos.
Apostamos por nosotros, y ganamos al tiempo.
Nos enfrentamos al mundo, y nos quedamos juntos.
Fuimos nada, ahora somos todo.
Y cuánto más tiempo pasa, más historia y más recuerdos, más grande se vuelve el sentimiento.


.
.
.
.



#N.

No hay comentarios:

Publicar un comentario