<Te quiero, me muero por decírtelo. Me muero por oírte decir lo mismo, sabiendo cómo sé que lo sientes también.
Me muero por dormir juntos una noche, sin tener por qué. Por cada rato que paso contigo, son sonrisas que me guardo para luego. Por cada abrazo tuyo, saco un trillón de sueños. No sé, simplemente te quiero.
Ya llevamos tanto esperando, que hasta no me importa ir despacio, pero quiero que tengas claro que los únicos besos que deseo me los dan tus labios.>
Palabras sobre un amor dormido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario