Fuego. Llamas.
Paz. Calma.
Océanos de fuego en el pelo,
paz en el fuero interno.
Cara de angelito, de no haber roto un plato.
Mal genio si me enfado.
Borde en contadas ocasiones.
Pero leal hasta que no quede aire en mis pulmones.
Fiel, siempre con los míos.
Pequeña, pero con grandes sueños.
Luchadora, aunque me quede sin resuello.
Cabezota, llorona, sensiblona.
Se me caen los lagrimones con cualquier historia ñoña.
Inteligente, despierta, charlatana.
Tengo una voz de pito que preferirías que me callara.
Pero yo adoro tener la última palabra.
Soy una niña mimada.
Soy rabuda, mi padre dice insoportable.
Si los del canto del loco me conocieran, su canción querrían dedicarme.
Defectos a miles, virtudes pocas.
Escondidas casi todas.
Todo el mundo sabe que estoy loca.
Una loca que cada día intenta ser mejor persona.
Mejor novia, mejor hija, mejor nieta y mejor amiga.
Porque cada día cabe lugar a una nueva mejoría.
Y porque aunque lo intente sigo siendo un desastre.
Pero un desastre que puede llegar a engancharte.
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