¿Recuerdas un momento concreto dónde hayas sido realmente feliz?
Te permito unos instantes para poder evocarlo.
Y ruego, desesperadamente, que pienses en ése recuerdo.
Que te sumerjas en él.
Y ahora, rememorad.
Antes de ése momento especial... Hubo golpes, tormentas, caídas de las que creíste no te podrías recuperar; y, aún así, llegaste hasta ése momento.
Así que, cuándo todo vaya mal, recuerda: Vas a superar ése momento, igual que has superado muchos otros.
Y después de navegar en ése infierno, siempre llegará un bonito recuerdo. De ésos que se hacen eternos. De ésos que dejan marca y no se pueden olvidar. De ésos que hacen que puedas volar, alto, muy alto... Y que tu sonrisa vuelva a brillar.
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