La vida adulta apesta.
No tienes tiempo para nada.
Tu vida se limita a escasos placeres, pequeños.
Ya a penas hay tiempo para los amigos. Para las salidas, las escapadas.
Todo plan está milimetrado al segundo, porque si no... No a todos les da tiempo. Y el día para quedar todos hay que ponerlo con tiempo, rogando que no surja ningún imprevisto que lo anule.
A día de hoy tus amigos son más whatsapp y llamadas de teléfono que risas alrededor de una mesa. Son más planes frustrados que locuras improvisadas.
A día de hoy los pequeños placeres para ti ya son darte un baño, poder ver ésa película o terminarte ése libro que lleva semanas cogiendo polvo en la mesilla.
A día de hoy, tu vida se limita a estar cansado cada vez que haces algo divertido, porque admitámoslo, al día siguiente hay que ir a trabajar temprano.
A día de hoy un buen día se resume en no tener que planchar o poner una lavadora, y poder tirarte quince minutos antes de ponerte a limpiar el resto de la casa.
A día de hoy, esperas con ansias el único finde libre al mes que tiene tu pareja, para poder verlo una tarde entera... Bueno, al menos el tiempo que queda cuándo tú sales de trabajar.
A día de hoy las quedadas con tu madre son escasas, y casi siempre por recados. Casi ya no tenéis tiempo para desvariar sobre superhéroes,libros y alienígenas. Las conversaciones sobre novelas o películas ya ni si quiera son al calor de una taza, son tecleando sin parar en el teléfono.
A día de hoy, nuestro mejor amigo es el móvil.
Porque en la vida adulta ya casi no hay tiempo para timbrar en el telefonillo y pedirle a la madre de tus amigos que les deje salir a la calle, porque muchos de tus amigos ya son padres.
A día de hoy tener una pesadilla no significa que al día siguiente tu madre vaya a hacerte tu comida favorita, significa dormir mal y que al día siguiente tú te hagas la comida.
A día de hoy ir al cine con tu pareja no es un hecho, es casi un milagro.
Porque a día de hoy hay más deberes que derechos.
Hay poco tiempo.
Ocho horas para el trabajo, las restantes para estudiar y hacer recados. Ojo! No te olvides la plancha y la aspiradora.
El tiempo está en tu contra, suerte tienes si ése día que pierdes en ver a alguien importante de tu vida... Puedes dormir ocho horas.
El tiempo ahora no tiene cabida para nada más que mera rutina.
Ahora las personas que más quieren están a un lado de la pantalla, no puedes abrazarlas.
Así que gracias vida adulta, por darme los medios para disfrutar pero no el tiempo para hacerlo.
Vida adulta...
Ahora que hay dinero, lo que no hay es tiempo.
.
.
.
.
.
Cuentos número 18, adulto.
.
.
.
.
.
N.
No hay comentarios:
Publicar un comentario