"Y entonces se dio cuenta. Cuándo estaba con él, se olvidaba de todo. Quizás éso era lo que más le atraía de él, que le hacía olvidarse hasta de sus mayores miedos y problemas.
Se dio cuenta de que sus labios al rozar con los suyos, le hacían sonreír.
Se dio cuenta de que pasase lo que pasase, aquello le gustaba.
Y que cuándo acabase,no quería perder ése espacio de limbo en el tiempo de su compañía. "
Confesiones, parte del capítulo 8.
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