Y lo bonito de perderse en la infancia, en juegos de niños.
De llenar el baño de espuma y dejar que los problemas se pierdan en ella. Y despedirlos de un soplido, dejando que sus restos se vayan por el desagüe.
Lo bonito de volver a sentirte pequeño, inocente, despreocupado.
Lo bonito de volver a sonreír un instante, porque sí y de verdad.
.
.
.
.
.
Cuento número 15590
.
.
.
.
.
#N.
No hay comentarios:
Publicar un comentario