viernes, 1 de mayo de 2020

Cuento número 8: Pasos

#CuentosParaDormir

"Pasos.
Retumbaban en sus oídos cuáles cañones de bala.
Miró a su alrededor : nada se movía, no había nadie.
Nada había, nada más se oía...sólo pasos.
Miró al cielo cubierto de un manto de espesa negrura. Buscaba una luz, una salida.
No sabía cómo había llegado a ésto, a la depresión por un simple estrés postraumático.
La negrura parecía querer llevarse lo poco que quedaba de sí misma.
Corrió desesperadamente tropezando una y otra vez hasta que no pudo levantarse de su caída.
Los pasos retumbaban cada vez más cerca, se le heló la sangre.
Desesperados gritos se ahogaban en su mente mientras a trompicones se abalanzaban sus pesadillas a buscarla.
Lloró desesperada recordando cada segundo de su desgracia.
Imploró una y otra vez "por favor para " más sus pesadillas continuaban llegando cada vez más claras.
Desesperada alzó un grito al cielo.
Sus súplicas parecieron atendidas, pues una luz apareció al final del sendero espantando las pesadillas allá de dónde salieron.
Sus pasos doloridos y desesperados caminaban tortuosamente a la luz.
Llegó a ella.
Un espejo le devolvía su reflejo, ya ni si quiera se conocía cuándo creía estar volviendo a conocerse.
Miedo.
Trató de apartar la mirada, pero en cuánto trató de hacerlo fue incapaz de dejar de mirar su reflejo ; unas alas blancas se alzaban a su espalda y tan hermosas eran que nadie sería capaz de dejar de mirarlas.
Las alas se abrieron firmes, y su cuerpo alzó el vuelo envuelto en el abrazo más tierno.
Se posó tranquilamente de nuevo en el suelo, ya no había abrazo, ni alas.
Más a sus espaldas sintió un viento susurrando 'estoy aquí, a tu lado' seguido de un ligero batir de alas. Plumas blancas.
De pronto volvió a sentir ligereza, pero ésta vez no se alzaba, volaba.
Ya no había rencor, no había miedo, pues ya no había motivo.
Hasta su corona estaba en su sitio.
El miedo terminó siendo finito."

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