Simplemente siéntelo.
Sal corriendo a por ello.
Grita si hace falta, haz que te escuche.
Cógele de la mano, mírale a los ojos y hazlo.
Haz que lo oiga.
Ponle tu corazón en la mano.
Llora si hace falta, si sientes que es necesario. Pero díselo.
Dile que le amas más de lo que nadie podría amar a otra persona; que le necesitas más incluso de lo que se necesita respirar, pues sin su existencia, no tendrían razón tus latidos; que sonríes sólo con su sonrisa; que es gracias a su mirada que el mundo ahora brilla con un color diferente ; que es a su lado con quién te imaginas el resto de tu vida.
Que le amas, sin ningún motivo necesario.
Y no parpadees, no dudes.
Sólo corre a decirle lo que sientes.
Y luego bésale. Bésale cómo si el mundo se acabara.
Pero no le dejes ir, no le dejes irse de tu lado ni un sólo día sin que lo sepa.
Y si se te olvida, corre imbécil corre.
Todavía tienes tiempo a mirarle y decirle lo mucho que le amas.
Y recuerda, todo buen 'te quiero' debe terminar con un beso.
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#N.
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