Todo sigue igual.
Por mucho que quiera creerte, que quiera quererte y que todo sea cómo debería... no lo es, todo sigue igual.
Sigue sin preocuparte lo que opino, seguimos siendo Dos y no uno, seguimos hablando como dos desconocidos.
Y tú pretendes que sea yo quién haga todo de nuevo. Preguntas y dices "háblame "pero tú callas.
No hablas, no dices nada. No haces nada. De nuevo busco yo cómo una loca
soluciones, de nuevo busco un campo que hace tiempo que no tiene
flores.
Yo te busco, tú me huyes.
He sido clara, concisa, precisa ; he sido tímida y subjetiva. Te he
lanzado directas, indirectas... y todo sigue exactamente igual.
Tú sigues quieto, callado.
Aún no sé que esperar de ésos besos que me has dado.
Vienes, a veces, como buscando algo. Pero llegas y de nuevo, quedas callado.
Huyes. No hablas. Tienes miedo de qué pasa si no callas.
Pero por no hablar me dañas, me matas. Y yo estoy harta... estoy muy
cansada. De ser yo quién te hable, te busque, luche por mantenernos...
estoy harta de luchar por alguien que está cansado. Ya no me buscas, no
me hablas. Dices que me buscaras si emprendo la marcha. Pero viendo como
huyendo de tu cama, sólo callas. Permaneces quieto, mirando el techo
desde tu almohada, me pregunto ¿vendrás si emprendo la marcha? ¿Vendrás
si me hundo, destruyo y te rehuyo? ¿Vendrás si te ataco? ¿Vendrás si yo
te hago daño?
Tengo miedo, tengo dudas. No tengo nada claro. Bueno sí, te amo.
Pero el amor no es suficiente, no siempre se es feliz con alguien por
mucho que quieres. No siempre funciona por mucho que os améis tú y la
otra persona.
Y no dudes, te amo. Pero no puedo seguir con éste engaño. Me prometes
cambio, y luego te quedas quieto. Me prometes cambio, y luego sólo hay
silencio.
Todavía sigo sin saber qué esperar de tus besos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario