Las lágrimas se pierden en el agua, bañera llena.
El calor por la espalda, parece secar tus tristezas.
El vapor de agua, se lleva las penas.
Ahí, en la neblina acuosa, dónde no parece que lloras.
Pero lloras.
A lágrima viva, mientras el vapor se lleva ésas malas vibras.
Desahogas, hundiendo la cara.
Cerrando los ojos para no ver nada.
El estrés parece abandonar tu cuerpo.
Bajo el agua sólo se oye el latido de tu pecho.
Te calma. Te sana.
Sales a respirar, observando las ondas del agua.
Inspiras.
Ya no hay lágrimas, estás tranquila.
Expiras.
Soltando todo lo malo, sin lastre, sin salvavidas.
Por un momento, ya no hay ése vértigo de continúa caída.
Es un descanso corto, de ésta puta vida.
Un placebo de vapor, de las heridas en plena zozobra
Un minuto de respiro, en plena vorágine de vida desastrosa.
Una recarga de energía, para salir y seguir enfrentando los desasosiegos que te regale la vida.
#Cuento202008
#CuentosParaNoDormir
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